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Este trabajo intenta brindar un abordaje exclusivamente operativo en cuanto a qué debe y puede hacer el Estado y cómo organizarse para la ejecución.
No se realizarán análisis económicos ni propuestas de desarollo productivo, por entender que hay un equipo específico trabajando al efecto.
En la primer parte, Economía y Empleo, se señala el carácter histórico social del trabajo.
En la segunda parte, Los cambios en el mundo, se discurre acerca del impacto de los cambios tecnológicos sobre el empleo.
En la tercera, Impacto social, se enuncian los impactos que los cambios generan en las personas y en las sociedades.
En la cuarta, Situación del empleo en la Argentina, se analizan las causas mundiales y nacionales del desempleo, se describe someramente el panorama nacional y regional y se sintetiza la gestión del gobierno actual en el tema.
Por último, en Buscando soluciones, se intentan señalar criterios de abordaje de las soluciones, por qué las mismas son factibles, la diversidad de alternativas que se deben seguir y la estructura de ejecución para el corto plazo.
Existen a lo largo del trabajo un grupo de ideas que lo estructuran
El desempleo es un problema social originado en grandes cambios económicos.
El Estado Nacional puede conducir la solución, explotando el manejo del capital simbólico. Para ello debe tratarla como política de estado, generar una mística e incorporar a la acción a organizaciones sociales.
Se debe trabajar simultáneamente para el mediano y para el corto plazo.
Las heterogeneidades de todo tipo requieren respuestas consistentes con el objetivo pero adaptadas a la realidad y las posibilidades locales.
Todos acuerdan en que el origen del problema radica en grandes cambios en la economía. Sin embargo economía y empleo no son categorías universales y ahistóricas, al menos con la acepción actual, sino perfectamente ubicables en una civilización y una sociedad.
Para Sahlins, las verdaderas sociedades de la abundancia pueden ubicarse entre algunos pueblos "cazadores-recolectores", quienes con una ocupación de los adultos de menos de doce horas semanales se abastecían de cuanto necesitaban y deseaban.
En el otro extremo del tiempo, durante décadas los escritores de ciencia ficción anticipaban sociedades sin trabajo humano, en las que el hombre simplemente usufructuaba bienes, servicios y el ocio.
Esta introducción es importante para destacar que se trata de una problemática propia de cierta cultura, una cultura que destaca al trabajo como un valor positivo y como un aporte social que toda persona debe realizar (en la dimensión de las "mentalidades" no es concebible la vida social en general sin un trabajo humano geenralizado), empero, mejorar u optimizar la economía, no necesariamente conlleva a incrementar sustancialmente los niveles de empleo.
Economía y empleo son construcciones sociales y por lo tanto las sociedades tienen siempre ciertos grados de libertad para armonizarlos de acuerdo a sus valores.
Así el cambio tecnológico-productivo de la Revolución Industrial en Inglaterra, expulsó y marginó grandes contingentes humanos como producto de los "enclousures". Décadas más tarde el incremento de la capacidad productiva se traduciría en grandes luchas por la reducción de la jornada laboral a ocho horas.
El desempleo es fundamentalmente un problema social cuyo origen se encuentra en cambios mayores registrados en el sistema económico.
Esto fue interpretado en casi todo el mundo como la demostración concluyente de la superioridad definitiva del capitalismo y el liberalismo y la inviabilidad manifiesta del socialismo de raíz marxista. Por un lado, el "libre mercado" vencía a la "ineficiencia estatal"; por el otro el "Estado de Bienestar" ya no era necesario como barrera de contención al comunismo.
Esto llevó a la caducidad del modo de organización de la producción, y así como la producción en masa desplazó a la producción artesanal, los procesos de producción racionalizada flexible y de mejora continua evitan las rigideces de la producción en masa. Se vive la transición de la organización del "just in case" al "just in time".
La consecuencia de estos grandes cambios fueron la globalización de la ideología neoliberal, la disponibilidad de la información en tiempo real, una capacidad de desplazamiento casi instantáneo del capital financiero por todo el orbe y la apertura violenta de los mercados de los países periféricos.
En un sistema de mercado de alta competitividad, las empresas se ven obligadas a incorporar mejoras tecnológicas y/o disminuir costos no sólo para crecer, sino incluso para sobrevivir. Ambas medidas implican ahorrar trabajo humano.
Algunos analistas consideran que los gobiernos se encuentran verdaderamente impotentes para conducir la transición de un modo de organización de la producción a otro.
En realidad los cambios tecnológicos siempre produjeron desplazamientos de trabajadores; en EE.UU., la mecanización agrícola desalojó en los años 30 a la mano de obra afroamericana que quedó al margen de la economía formal. Los que se desplazaron hacia Detroit pudieron reubicarse en las tareas peor calificadas de la industria automotriz. A su tiempo los procesos de automatización y organización flexible desalojaron a los trabajadores menos calificados de la industria automotriz.
Es una constante que las primeras víctimas del desempleo tecnológico sean siempre los trabajadores que realizan las tareas de menores requisitos de calificación, pues éstas son las primeras en poder ser resueltas por el avance tecnológico.
Desde el inicio de la Revolución Industrial las máquinas y las formas inanimadas de energía han sido empleadas para aumentar la producción, con lo que consecuentemente disminuye la cantidad de trabajo humano presente por unidad de producto. Si en el pasado reciente, esta tendencia de la tecnología pasó medianamente desapercibida se debió a una combinación de factores:
Lo novedoso en el siglo es que el avance tecnológico afecta todos los sectores y ramas de la producción.
El primer impacto conocido fue en el sector industrial, en el que la robotización y las tecnologías blandas elevaron sustancialmente los niveles de producto, disminuyendo costos y precios finales.
Luego se extendería al sector agropecuario, con programas de producción guiados por sensores, la ingeniería genética y las granjas moleculares. No sólo se eliminan puestos agrícolas, sino además los correspondientes a las fábricas de maquinaria y de transportes.
Para las empresas transnacionales resulta más sencillo controlar genes en un laboratorio que el clima, la tierra y los trabajadores en un país del tercer mundo. Muchos productos agrícolas o pecuarios que eran la fortaleza de países del Tercer Mundo, pasan ya o en un futuro próximo a ser producidos en los países avanzados a costos sustancialmente menores.
Las operadoras informatizadas con reconocimiento de voz, los cajeros automáticos, los sistemas de comunicación, la automatización de las oficinas hasta el punto de la oficina virtual, muestran que el proceso ha llegado al sector de servicios.
El desarrollo de nuevas ramas, como la biotecnología, resultan insuficientes para absorber a la mayoría de los desempleados.
La reeducación presenta una eficacia relativa, pues no todos los trabajadores son aptos para la reconversión: estudios realizados sobre la población de EE.UU. indican que solo se podría reubicar al 20% de los desempleados.
Francia disimula el desempleo con becas de estudio, Alemania reduce la jornada laboral y en toda Europa y EE.UU. existen subsidios por desempleo para la población. También Japón ve elevarse sus tasas de desempleo.
Cambia la significación económica y social del trabajo humano que comienza a perder su rol de mercancía en su devenir hacia la obsolescencia.
3.1. Sobre los asalariados
Para quienes tienen empleo el fantasma acecha, trabajos realizados al respecto muestran que gran parte de la demanda de empleo es realizada por personas que tienen empleo pero no se sienten seguras.
El trabajo just in time racionaliza el gasto, solo se paga por lo que estrictamente se utiliza, el nuevo ejército de reserva son los temporarios y los part time.
La modalidad de empleo por tiempo indefinido languidece en tanto se incrementan las modalidades de empleo informal, temporal y de tiempo parcial, la precarización.
Aquellos que logran tener un empleo permanente, pagan también su tributo al nuevo modelo organizativo. Con el primer maquinismo el hombre debió adaptar su ritmo a la máquina, ahora debe adaptarse a ordenadores en el ritmo de los nanosegundos. El proceso de mejoras continuas y la dirección por stress favorecen los abusos de alcohol y drogas.
La velocidad con que decrece la importancia del trabajo supera la adaptación síquica que pueden realizar personas educadas en la jerarquización del mismo.
Así, el hombre se ve afectado no solo por la caída de sus ingresos, sino en su autoestima, lo que lo lleva a una crisis personal que con frecuencia deriva en conductas agresivas sobre sí mismo o sobre terceros.
3.2. Sobre las sociedades de los paises centrales
El incremento de la productividad y desempleo tecnológico implican necesariamente una mayor concentración de riqueza y un incremento de las tensiones sociales.
La polarización social lleva a sociedades duales. De una parte, población creciente con oportunidades decrecientes de empleo genera un incremento de la criminalidad, en especial de la violencia juvenil por falta de oportunidades, se abre además la posibilidad al discurso xenófobo de los partidos políticos. De la otra aumentan los barrios residenciales amurallados y las fuerzas de represión.
3.3. Sobre las sociedades del tercer mundo
A los efectos ya señalados, en los países del Tercer Mundo se añaden nuevos elementos que deterioran aun más la situación.
Por una parte, el desarrollo tecnológico normalmente se realiza en los países centrales. Los países del tercer mundo, debido a su baja disponibilidad de recursos financieros y su pobre estructura industrial, no registran una demanda importante en favor del desarrollo científico-tecnológico, con lo que la tecnología llega llave en mano junto con la inversión externa y es manejada por quien invierte sin que se produzca transferencia de conocimiento. De este modo la brecha de especialización productiva entre países pobres y ricos se profundiza y la posibilidad competitiva de inserción estará cada vez más vinculada al abaratamiento de la hora de trabajo humano.
Por otra parte, el desarrollo tecnológico del sector agropecuario en los países centrales con la consiguiente disminución de costos de producción, tenderá a dificultar las posibilidades exportadoras de estos países mayoritariamente agroexportadores y fuertemente endeudados, con lo que se perderían más empleos y además podrían llegar a verse imposibilitados de cumplir con los servicios de su deuda y disparar una crisis en los centros financieros.
La tendencia a sustituir trabajadores por máquinas debería llevar a cada nación a replantearse el papel de los seres humanos en los procesos productivos y en la sociedad. Un Estado que propone como valores la equidad y el bienestar social debe incluir esto en su agenda como un problema prioritario a resolver.
La identificación etiológica es importante, como señalan varios investigadores, pues en función de ello es la posible solución.
Se ha visto que el incremento de la inversión, de la productividad y del producto total no necesariamente redundan en mayores niveles de empleo. Las inversiones extranjeras directas (IED) han resultado débiles generadores de empleo. Esto lejos de resultar una paradoja es parte de la utopía científico-tecnológica del hombre: poder generar todo lo que necesite para satisfacer sus necesidades sin tener que esforzarse para conseguirlo.
Para Javier Slodky el debate se da en términos de la polaridad de proteccionistas poco afectos a asumir los datos de la crisis y de estudiosos de la crisis que aparecen desconociendo derechos sociales adquiridos.
Podríamos decir que a grandes rasgos existen tres grandes grupos:
1.- Los que ven el obstáculo en alguna imperfección relevante del modelo actual3.- Los que consideran que se trata de un problema mundial.
En el primer caso alcanzaría con implementar medidas correctoras de aquel elemento distorsivo del uso de la fuerza de trabajo.
En el segundo, la conclusión es que habría que cambiar de modelo.
El tercer caso nos enfrenta bien a la impotencia, bien a buscar alternativas múltiples y complejas.
¿Cuál es el factor preponderante?
Esto remite a una cuestión a la que los historiadores deben enfrentarse con frecuencia, la intersección de lo atingente y lo contingente; lo estructural y lo coyuntural.
Es cierto que el problema del desempleo afecta a todos los países, pero también es cierto que Argentina tenía la situación inversa hasta la década del 70 y hoy es el país de la región en que más se ha incrementado el desempleo y uno de los más afectados en cifras porcentuales sobre la población económicamente activa (PEA).
Para Julio Godio, el desempleo masivo en nuestro país no tiene que ver con la tecnología sino con la desarticulación de una estructura productiva de servicios. Desarticulación cuyo inicio ubica en la Dictadura de 1976-1983 y culmina con el ciclo de las hiperinflaciones que permitieron implantar las políticas de ajuste, flexibilización y desregulación.
Lo más correcto sería considerar que en Argentina la onda mundial de desempleo tecnológico se agrava por decisiones locales:
1) El modelo neoliberal adoptado localmente, que propone una integración competitiva al mundo basada en:
a) Ventajas comparativas estáticas.
b) Mano de obra barata. De acuerdo a los economistas ortodoxos los factores de producción se sustituyen con criterios de ecuación costo/beneficio, con lo que matemáticamente se puede llegar al absurdo de que a precio cero (0) de la hora de trabajo humano, la oferta de empleo se haría infinita. Esta estrategia se sustenta en demorar la tecnificación por cuestiones de rentabilidad momentánea.
Las políticas ubican entonces su centro de interés en la empresa o más precisamente en el empresario y no en el conjunto de la sociedad.
Cuando la empresa es el sector dinamizador de la sociedad, como en EE.UU., la marginación de algunos sectores sociales se atenúa notoriamente.
En economías con desequilibrios productivos estructurales como la argentina, con una cultura del Estado Nacional como agente dinamizador, el retiro del mismo impulsará acciones individuales en las que triunfarán quienes posean medios para competir, en el reverso quienes no los posean se verán acorralados hacia su nivel de subsistencia.
2) El modo de implementar la reforma, apertura económica, privatizaciones y achique de los aparatos estatales realizados "sin anestesia", en términos del Dr. Carlos Menem, lo que significa sin reparar en "dolores sociales" y sin prever medidas para el período de transición de uno a otro modelo. Las consecuencias fueron:
a) Radicación de capitales en las empresas de servicios públicos privatizadas, en sectores destinados al mercado regional con ventajas competitivas estáticas (agroindustrias) o protegidos (automotrices) y, recientemente, en la minería. En todos los casos el incremento del nivel de empleo fue mínimo y los puestos de mayor jerarquía fueron ocupados por gerentes y profesionales extranjeros.
b) Desaparición de empresas (fundamentalmente PYMES), productoras de bienes transables.
c) Saldo deficitario en la balanza comercial, lo que implica que se compró mayor cantidad de trabajo humano del que efectivamente se vendió.
3) La discontinuidad, ineficiencia, improcedencia e inoportunidad en que se ejecutaron los paliativos.
a) Los programas surgieron en forma esporádica, respondiendo fundamentalmente a necesidades electorales y languideciendo poco después.
b) En general fueron implementados a través de redes clientelísticas, o de consultores "asociados" con escaso nivel de profesionalidad.
c) Se destinaron demasiados fondos y tiempo a una capacitación bastante inespecífica, como si las causas del desempleo hubiesen sido determinadas por un estado de analfabetismo funcional de los trabajadores.
d) Las demoras en la implementación de las acciones determinaron su casi total esterilidad, tal el caso de los cursos de capacitación para el Proyecto Microempresas, destinado a orientar el uso de indemnizaciones percibidas por ex trabajadores, que se ejecutó con dos años de demora, momento en que ya pocos eran los que podían aprovecharlos.
4) La corrupción que permeó todas las decisiones, programas y actividades.
4.2. El panorama actual
Los rasgos socioeconómicos más salientes de la actualidad nacional son:
Desindustrialización
Segmentación de los mercados
Niveles nunca vistos de desempleo
Crecimiento del sector informal (Precarización y cuentapropismo).
En el sector agrario concentración de la propiedad, mayor heterogeneidad de tareas y concentración temporal del trabajo.
La información existente presenta diversas falencias, como señala Cynthia Pok: un sistema de encuestas por muestreo diseñado para relevar grandes conglomerados urbanos, con lo que las zonas semiurbanas y rurales se infieren por extensión; no se capturan algunos datos relevantes (por ejemplo la presión que sobre el empleo ejercen, quienes teniéndolo igualmente buscan trabajo); disparidades en cuanto al ítem que se considere para deflactar el salario real, con lo que el mismo puede ascender o descender para un mismo período considerado. Si bien se estima que hay más de 4.000.000 de personas en situación de desempleo o subempleo, como bien señala Alfredo Iñíguez "Una pregunta tan simple, como cuántas son las personas desocupadas no encuentra respuesta".
Una sociedad en la que históricamente el 70% de la población se consideraba clase media (nivel básico: empleo temporalmente indefinido más obra social), ve segmentarse las posibilidades entre el 20% de mayores ingresos y el resto.
Del total de desocupados más del 85% corresponde a antiguos trabajadores. Los despidos representan más del 30% del total de los casos de cesación en el empleo.
La desprotección actual y futura del trabajador queda evidenciada con un simple dato: las AFJP no reciben el aporte de 47% de los inscriptos, lo que equivale a 2.800.000 personas.
Se desarrolla un mercado de trabajo segmentado:
En la cúspide capacidad y excelencia. Destinado a los analistas simbólicos y a profesionales y técnicos especializados.
En la base (área en constante reducción), con horarios y salarios flexibilizados, todos los demás que logran entrar.
Los jóvenes desarrollan una nueva construcción simbólica del trabajo, no se identifican con un oficio o profesión, y ni siquiera como trabajadores, sino como miembros de grupos con hábitos comunes de actividad y consumo, aunque reconocen su pertenencia a un determinado estrato o clase social (no en una acepción marxista).
Uno de los aspectos llamativos del desempleo en Argentina es que el incremento se inició durante la fase expansiva del ciclo económico.
El fracaso de
los recursos tradicionales como las organizaciones de trabajadores y la
defección de los partidos del campo popular acorraló a los habitantes en la
opción de la salida individual en desmedro de la solidaridad colectiva y la
utopía social fue reemplazada por el mercado.
4.3. El panorama regional
En Chile el aumento paulatino de los niveles de empleo, fundamentalmente registrado en el sector de bienes no transables, que comenzó en los ‘80’ parece estar llegando a su fin.
Un trabajo realizado por Adriana Marshall señala que en América Latina al menos no pueden sacarse conclusiones lineales entre políticas tuitivas y políticas neoliberales para el tratamiento del desempleo. Con políticas liberales, en Argentina y Perú aumentó el desempleo, en tanto que disminuyó en Colombia y Ecuador. A su vez con políticas de protección del empleo, en Brasil el nivel de empleo disminuyó contrariamente a lo ocurrido en Chile y Venezuela.
En cada caso es
necesario considerar la situación inicial de desarrollo económico y el patrón de
especialización productiva.
4.4. La gestion del gobierno
Los sucesivos ministros de Trabajo y Seguridad Social de la administración Menem han señalado en reiteradas oportunidades como principales causas del desempleo, los "impuestos" al salario y las rigideces de la relación laboral y, secundariamente, la influencia de los migrantes de países vecinos y el aumento de la PEA.
En cuanto a las políticas públicas que se desarrollaron en el ámbito de las relaciones capital-trabajo, los hacedores centraron la atención en adecuar la legislación al contexto internacional, inclinándose por la alternativa de la flexibilidad laboral.
Así, el fomento del empleo solo es entendido a través de la reducción del costo laboral (reducción de aportes y de costos derivados de las relaciones laborales). El salario es visto solo como costo y no como componente de la demanda, porque la única demanda que resulta aceptable es la demanda externa.
En esta línea se inscriben la eliminación de aporte empresario al FONAVI, el Pacto Federal de 1994 y la nueva disminución de aportes entre 30 y 80% (según la región), las modalidades de empleo temporario y la disminución de los montos indemnizatorios, entre otras medidas.
El incremento de la productividad y/o de las exportaciones, aunque resultasen exitosas, solo elevarían los niveles de empleo en el mediano plazo.
Las pocas acciones realizadas buscan implementar medidas de protección para el desocupado, pero no para proteger el empleo existente.
Hasta el presente el gobierno menemista se ha limitado a implementar programas promocionales de empleo temporario, sea subsidiados por el Estado mediante la eliminación de aportes patronales previsionales y/o impositivos o bien incorporando transitoriamente personal a tareas municipales.
Con la Ley Nacional de Empleo en 1997 se ha abarcado a 320.000 beneficiarios. Incluye:
Promoción de Empleo Privado (financia sueldos y aportes), 30.000 beneficiarios.
Programa Trabajar (para municipios) 70.000 beneficiarios.
Otros programas incorporan 30.000 beneficiarios.
La Ley 24.467, de PYMES, modifica el sistema de relaciones laborales y le facilita el acceso al crédito.
La racionalidad del estado neoliberal, subordina el bienestar a la acumulación. La pobreza es entonces un mal inevitable y el asistencialismo, única estrategia armonizadora posible, se agota en el objetivo de contribuir al control social, pero resulta ineficaz para contener el agravamiento de la pobreza.
La observación medianamente detenida de las obras públicas anunciadas durante el período 93-96 y la contrastación entre los montos abonados y la calidad y cantidad de lo efectivamente realizado muestran que el keynesianismo gubernamental no supera lo declamativo y solo se concreta como negocio espurio y demagogia electoralista.
La Reforma Laboral se dirige principalmente contra la estabilidad y la conservación del empleo.
El sistema de empleo (informalidad, temporalidad, etc.) tiene efectos disciplinadores y desorganizadores de la vida sociofamiliar tradicional.
En estas
condiciones el clientelismo aceptado por los sectores socialmente más débiles,
resulta una estrategia imprescindible para continuar vivo en el corto
plazo.
Reconoce un doble origen:
El problema se complejiza aun más por otras dos causas:
La aplicación eficiente de las nuevas tecnologías al aparato productivo en los países más avanzados llevó más de una década y desestructurar el antiguo aparato productivo argentino otro tanto. Esto es así porque los cambios estructurales demandan largos períodos medidos en tiempos de subjetividad humana. De modo tal, que es impensable una solución definitiva al desempleo que demande pocos años.
El desempleo es un problema social y el tipo de solución debe ser aceptable para una sociedad dada y poder encarnar en una decisión política.
5.1. ¿Por qué es posible? El mercado se ha mostrado ineficiente en todo el mundo para resolver el problema del desempleo, antes bien lo agudiza.
Los estados nacionales han visto menguada su soberanía y su capacidad de intervención fáctica en las economías nacionales, sin embargo mantienen en gran medida el manejo del capital simbólico, esto es la capacidad de generar valores y asignar significados.
El Estado Nacional no está en condiciones de ejecutar grandes planes de desarrollo económico y empleo como los que se vieron en las décadas del 40 y 50, pero aun puede construir una mística nacional en pos de una "utopía objetivo", puede tensar las voluntades de la sociedad en la construcción de un proyecto de país diferente.
Para ello es necesario un liderazgo político que lleve adelante el proceso de recuperación del Estado Nacional como diseñador y conductor de políticas capaces de alterar el escenario existente, pero a condición de que las políticas contra el desempleo se transformen en verdaderas Políticas de Estado y se logre incorporar a otros actores sociales a la gestión. Una gestión participativa donde la reconstrucción socioeconómica incorpore al denominado "tercer sector", Iglesias, centrales de trabajadores, pequeños y medianos productores, represtigie a los trabajadores de la educación, jerarquice el esfuerzo, la solidaridad y la honestidad.
5.2. Niveles de acción
La gestión debe estar inspirada en una única ética y filosofía, pero debe contemplar las heterogeneidades señaladas y adecuar las respuestas a las posibilidades locales. Uno de los errores es pretender encontrar el gran plan que resuelva el problema en su raíz y que sea aplicable del mismo modo a todo el país. Parece más atinado contemplar alternativas diferenciales basadas en la geografía, la demografía y las posibilidades concretas de cada lugar.
Al margen de cualquier esquema de desarrollo económico existen diferencias dadas por la posibilidad o no de acceso a la tierra, el potencial turístico, el nivel de vida preexistente en los sectores carenciados de cada lugar, las definiciones que se tomen en el ámbito del Cono Sur en cuanto a por dónde pasarán los corredores Atlántico-Pacífico, las posibilidades de complementación, etc.
Por otra parte si bien el problema es estructural, es necesario implementar soluciones inmediatas que se integren como etapa previa a las de mediano y largo plazo.
En cuanto a los costos de inversión para cada puesto de trabajo es posible encontrar valores que van de los $ 5.000 a los $ 60.000. Sin embargo es muy probable que las heterogeneidades se registren también en este aspecto.
Sin ahondar en el tema, porque no es el propósito de este trabajo, se entiende que en una escala temporal de mediano plazo, el eje debe pasar por recrear un nuevo entramado productivo de bienes y servicios íntimamente vinculado a un sistema de ciencia y tecnológia, créditos accesibles y a la capacitación y formación de las personas.
Esta escala opera en el nivel nacional y del MERCOSUR, se apoya fundamentalmente en las áreas de Economía, Ciencia y Técnica y Formación Profesional.
Simultáneamente debe implementarse un plan en una escala temporal de corto plazo en la que el eje debe pasar por recrear la solidaridad social, redignificar al ser humano y crear una utopía-símbolo nacional, en la que priman los conceptos de protección al empleo y de responsabilidad social por los que están fuera del mercado.
Existen en esta escala distintos tipos de intervención:
a) Proyectos productivos con capacidad al menos para generar un excedente económico y eventualmente facilitar la generación de nuevos empleos o actividades complementarias o eslabonadas. Estos proyectos pueden complementarse con créditos blandos y un Fondo de Recupero de la Inversión, adonde se destinan las devoluciones a efectos de financiar nuevos emprendimientos. (Como ejemplo se señala el caso de un proyecto en San Pedro, Jujuy, 1988, cuyo objeto era aprovechar la producción frutícola de pequeños productores y desarrollar un "Taller cajones para fruta". El proyecto a desarrollar por dos personas fue votado por la comunidad porque presentaba un plus social que eran la puesta en valor de un camión para el transporte de los cajones y la acción de reforestación subsecuente).
b) Proyectos productivos que llevan la economía familiar al de la autosuficiencia y autosustentabilidad, útil para quienes dependen de la asistencia social para su subsistencia. (Como ejemplo se señala la "Fábrica de pollos y pavos" de los Productores Minifundistas de Invernadita, Alem, Misiones, 1988, cuyo objetivo era garantizar la adecuada ingesta proteica de 150 familias y generar un pequeño excedente vendible en Posadas o en Encarnación. También tenía Fondo de Recupero de la Inversión)
c) Proyectos de capacitación (rentados o no) que involucran sustancialmente al sector de educación formal, pero además a empresas (en general son PYMES), en la dotación de los recursos para capacitación y prácticas rentadas. El tema de capacitación debe ser señalado por las empresas en cuestión en base a su estimación de demanda laboral futura. (Como ejemplo se señala el programa llevado a cabo con algunas escuelas industriales por el Ministerio de Educación de Santa Fe en 1995 y los convenios acordados con empresas de electrodomésticos de la zona).
d) Proyectos de asistencia técnica y financiera a PYMES que tengan la posibilidad de generar directa o indirectamente nuevos puestos de trabajo.
e) Programas de capacitación más inespecífica en base a estimaciones previas de perfil de la futura demanda laboral.
f) Programas de empresas comunitarias, elegible para aquellas actividades en las que la empresa privada no se interesa porque no son rentables y el estado resulta demasiado burocrático, pero que protegen valores sociales trascendentes. En esta línea se inscriben las ONGs como la de padres de niños con patologías oncológicas, cuidado de ancianos, guarderías, comedores, etc.
g) Trabajos de interés municipal, financiados por el estado.
h) Subsidios por desempleo. En realidad son preferibles siempre las políticas activas, aun cuando el empleo no agregue gran valor al producto o servicio ya que el subsidio no dignifica. Su virtud fundamental es dar un piso al salario mínimo.
Finalmente un aspecto central, es la cuestión ideológica y actitudinal, si bien es cierto que dados los acuerdos firmados en la OMC no es posible normatizar el "compre" o el "contrate nacional", nada impide una campaña de difusión masiva y permanente en todos los niveles desde medios como radio y TV, hasta el "boca a boca" concientizando en que cada producto de fabricación nacional es un puesto de trabajo.
5.3. Plan social de empleo (Corto plazo)
Si se ha enfatizado en la importancia del capital simbólico como punto de apoyo para la posibilidad de transformar la realidad, la emisión de señales al conjunto de la sociedad y la transparencia de la conducta jugarán roles fundamentales.
Si el problema es social y existe voluntad de promover la participación, no puede ser solamente una tarea estatal, sino que debe ser abordada por el conjunto de las instituciones de la sociedad civil con responsabilidades sociales. Esto tendrá como beneficio secundario dar mayor transparencia a la gestión y al destino de los fondos administrados.
Será por lo tanto necesario prepararse para coordinar con un conjunto de actores sociales para instrumentar institucionalmente la ejecución y administración del Plan Nacional de Empleo.
En esta dirección es que se considera fundamental:
1) Crear una Secretaria de Empleo de la Presidencia de la Nación, que fundamentalmente atenderá la cuestión de corto plazo.2) Crear en su órbita el Consejo Nacional del Empleo, integrado por organismos sociales (Iglesias, Universidades, Establecimientos Técnicos, CTA-MTA-CGT, APYMES, UNICEF, Instituciones de Desarrollo Tecnológico, Organizaciones no gubernamentales y medios de difusión independientes).
3) Crear e implementar en el nivel municipal el Plan Nacional de Empleo, para lo cual deberán existir delegaciones locales del Consejo Nacional del Empleo.
4) Las fuentes de financiamiento serían:
5) Fuentes no financieras, como programas de capacitación en servicio, desarrollo, etc. en pequeñas y medianas empresas.
- Tesoro Nacional
Los fondos actuales destinados a los programas de empleo.
Los fondos de programas no regulares de la Secretaría de Desarrollo Social.
Los fondos que se rescaten de la no corrupción.
- Recursos Extrapresupuestarios
Donaciones nacionales e internacionales.
Eventos organizados con fines recaudatorios.
6) La administración de los fondos podría quedar a cargo de instituciones de prestigio como UNICEF y las Iglesias.
5.4. Antecedentes de programas masivos para emergencias sociales
Existen dos antecedentes recientes de planes sociales masivos:
1.- PROGRAMA ALIMENTARIO NACIONAL (P.A.N.) (1984)
Objetivo: Asistir con alimentos y atención sanitaria a la población más desprotegida.
Logros: Realizó el mejor y mayor relevamiento de información sociofamiliar y sanitario de toda la historia nacional.
Evolución: En menos de un año el programa se desvirtuó pues se abandonaron los canales institucionales y comenzó a manejarse de manera clientelística. Los datos recabados nunca fueron procesados y finalmente se perdieron.
2.- BONO NACIONAL SOLIDARIO DE EMERGENCIA (1989)
Objetivo: Garantizar el acceso a bienes básicos a toda la población en medio de una emergencia económico-social desatada por la hiperinflación.
Logros: Motivación social inicial.
Evolución: Comenzó con un criterio de distribución técnica, basado en los indicadores de NBI del INDEC, administrado por organizaciones económicas y sociales (UIA, CGT, Iglesia Católica, etc.) y ejecutado en el nivel municipal. A la muerte de Julio Corzo pasó a manejarse a través de los gobernadores y legisladores nacionales.
Ambos planes fracasaron cuando se abandonó el manejo institucional y se pasó al clientelístico.
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